Todo un príncipe, perdido en las historias del ayer. Revolcado en la ola
del placer, creando un mundo en pleno anochecer.
Preguntándose si la luna
volverá a nacer, viviendo del polvo de sus pies anhelando más de lo que puede
ver. Nada importa mientras pueda encontrar un lugar donde refugiar su
dolor convertirlo en un eterno pasillo secreto. Donde guarda todos sus grandes
momentos. Son imágenes simples pero en su mente compleja, es una estructura muy
diversa, se encuentra la muralla china que es inalcanzable pero muy
deseable, está el bosque frondoso, donde el verde es todo lo que desea y el
olor es su mayor temor pues se pierde en lo natural y la oscuridad lo invade
como que yaciera de él, como que ya no se pudiera sostener. Porque está solo,
solo con todo aquello que roza su piel. Solo con todos los pensamientos que no lo
dejan ser, lo atrapan en una gran red, imaginándose cosas que no pueden ser.
La duda es su gran certeza, lo motiva a seguir viviendo
aunque no piense que vivir es como lo ha de definir. Se encuentra perdido en
sus propios ideales, tiene una muestra de lo sobrenatural brillando en todo su andar,
pero lo ignora porque para el seria como hablar de vanidad. Hilos flotando en todo su alrededor, sueños escapándose
en todo su sudor, negándose a dejarse morir aunque su miedo no consiste en
convertirse en cenizas si no más verse encerrado en su propia vida.
