Millones de espejos a mí alrededor y no consigo mi reflejo, se perdió en tus
ojos fueron consumidos por tu voz. Al abrir
la puerta se con certeza que eres tú el que esperara detrás de ella. La
seguridad muchas veces puede ser confundida con la vanidad. Si quieres
interpretar mis palabras solo abre tus ojos y ve lo que hay en mi interior,
sabrás que jamás volverás a ser igual. Lo que escondo dentro solo puede ser
descubierto por dementes como tú y yo. ¿Cuál es tu mayor temor? ¿Perder o
ganar? Lo pregunto porque en esta vida
de simple vista, cuando lo obtienes todo no tienes sentido y cuando no, lo
deseas más que le mismo amor que flota a tu alrededor. Permite describirte sin
que mis sentimientos se vean involucrados, permíteme confesarte que mis
escritos no muchas veces fueron bien pensados ni mucho menos interpretados.
Pero aquí va: frio y calor lo tibio siempre fue tu gran virtud, mucho o poco siempre desconoces todo, entre risas y sonrisas escondes la verdad que
si la vieras como yo, te hace brillar, lamentas tantas cosas que el silencio ya
es tu mayor testigo.
La verdad es que en los escombros de la ciudad se encuentra la gran historia,
toda nuestra unidad, revolcada en el polvo que yace en tu pisar. La vida es un
ciclo sin fin y lo único que importa es con quien la deseas compartir. Te
mostrare que hay detrás del cielo, te diré que millones de estrellas fugases
tiene tu nombre tatuado en su fuego. Eso que consume, arde pero al mismo tiempo
hace que todo lo demás pueda alumbrar y muchos otros puedan admirar. En tú
último respiro recuerda que aún yo te admiro, en ese minuto de pesadez sabes
bien que lo que tú vas a llegar a ser nadie más lo podrá hacer, solo existe un
camino que recorrer. No lo pienses más y déjate vencer, que las cosas vienen y van…
En esta pequeña ciudad siempre me vas a poder encontrar.
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