¿Qué fue lo que pasó?
Al parecer me hechizo
Su piel es dorada como la miel
Todo de él te puede enloquecer.
Me
preguntaron si tenía ganas de llorar les dije que quizás, que el movimiento de
mis manos se encontraba paralizado, que todo de mi yacía lejos de aquí que todo
se fue como un parpadear y yo no pude correr, yo no lo pude detener. Mis ansias
morían en su rozar, en ese respirar. Mis
ganas se incrementaban cuando el roce se detenía, cuando el moría…
Todo se fundió,
todo se perdió. Jamás recordaré lo que
puede silenciar el mundo y con ello despertar mi alma. Flores cayendo en mis pies, aire frió cortando respiraciones, contando
palpitaciones. Los pocos que quedan, los muchos que deberían de sobrar. Todos aquellos que yo debería apreciar,
sostenerlas en mis manos y jamás dejarlo marchitar. Ese movimiento frágil de vida .esa esperanza,
todo era mía.
Rumores
llenaban mis oídos, hablaban del olvido. Pero el olvido nunca quiso llegar,
jamás contemplo mi mirada de anhelo, mi mirada rosada de tanto llorar. Esa
mirada desesperada por volverlo a encontrar al final del patio con la sonrisa
alzada, con los ojos brillantes que tanto conocía que tanto amaba. Todo aquello
que quería se encontraba enterrado en una bahía, lejos a la deriva.
¿Has despertado con la ilusión de un viejo
amor? Tus dedos se comienzan arrugar, tu pelo deja de brillar, tus ojos son esferas muertas por la
enfermedad del recuerdo. Estar atado es
como vivir condenado. Estar enamorado del pasado, es vivir siendo un fantasma y
no poder reconocer que el verano está por llegar una vez más y tú sigues
estancada en el mismo lugar.
Fueron planes que se encuentran muertos, fueron anhelos deshechos. Es mi vida hecha un
espejo de esto. Son estas lágrimas que no dejan de caer. Han pasado 3 años y para mi es la misma vida,
el mismo aire y el mismo espacio vacío. ¿Cómo
dejarte de querer? Si arde en mi
interior, en las noches es atormentador. Te odiaría por llevarte todo mi amor
pero no tengo el valor, no tengo fuerzas para sentir ni fuerzas para seguir.
Te ame como el atardecer que no puedo dejar de
ver
Te quise con cada fibra de mí y con cada
suspiro por venir
Te deletree cada noche y las mañanas mi cara enjuague
Te enterré y yo sin agua me ahogue
La vida y la muerte parecen tener un
convento
Todo es un momento
Perdóname si te olvido, si mis labios
pronuncian que ya no eres mío. Perdóname
si tus fotos ya no miro. Pero no puedo detener lo que los años quieren traer. Son más fuertes cada vez y los recuerdos se
convierten en imágenes borrosas difíciles de retener. Tu voz ya no suena en la
esquina de mi memoria y he olvidado el roce de tus labios, la compañía de tus
manos. Para ser que el destino se ha hecho cargo de mí y al fin soy capaz de
dejarte ir.
En la noche salí y en un café recordé tu
mirada, pero fue un placer que pude
dejar entrar y también dejar salir. Supongo que todos tenemos un fin y
el nuestro fue escrito así. Caminando
por la calle vi las luces del semáforo cambiar de color y saboree la lluvia de
mis labios. Sentí vida resbalándose dentro,
sentí armonía en la melodía de los carros y por primera vez, Desperté. En un
instante, en un segundo, todo era perfecto. Nada faltaba, nada sobraba. Aunque
sola estaba, podía amar la sonrisa del extraño, la risa de su hija y todo lo
que en ellos había. Era vida brotando en sinfonía.
Edgar; Si pudieras estar aquí apreciarías sentir
la brisa correr entre tus pestañas, desearías los granos de arena y
encontrarías que al final de cada recorrido, todo tiene una esencia, todo te
lleva a esta existencia. Frágil y perfecta.
Tan concreta, tan llena. Cuando te fuiste entendí la conexión que existe
en mí y todo mi alrededor. La conexión que jamás querré decirle adiós.
Antes deseaba morir, irme de este lugar oscuro
y lleno de agonía. Sin embargo al final
del túnel lo vi. No hay nada más hermoso que este vivir.
En la muerte de ayer
Hoy pude nacer
Con el sufrimiento de los dos
Hoy tengo amor
El tiempo, el hombre lo invento
No hay segundos que describa tú alrededor
Vívelo, respíralo y no lo dejes ir
Recuerda que todo tiene su fin
Quizás el mañana jamás vendrá
Y el ayer tampoco regresará.