Centrados en el más adentro, allá donde
las ideas vuelan, allá donde el alma parece enloquecer. El delirio se conoce
como una enfermedad sin embargo acá en el más allá es la cura de la
cordura. Todos tenemos mucho que perder y otros tantos tienen muchas
otras que ganar, sin embargo en este mundo lleno de ventas lo único que se nos
hace difícil de encontrar es nuestra propia verdad. Una verdad que no se
compra, ni se adquiere, una verdad que es distinta a toda la realidad del mundo
que te rodea, del mundo en que muchas ocasiones te hace perder tu propia
esencia, te hace olvidar tu propia honestidad, por algo más si débil y vació
como lo es la vagancia de lo superficial.
En el encierro tras puertas, estaba ella
volando sobre mi cabeza, trate de alcanzar la idea, corrí detrás de ella y
nunca la pude hacer mía. Una idea sembrada siempre será cosechada por
otro. Porque lo que tú no sembraste no tienes derecho de poseer, quizás
de admirar y transformar, pero jamás de tener.
Me deshice en la música y nací en las
letras, todas llenas de valor, todas ocultas por algún temor quizás de ser mal
interpretadas, quizás de ser juzgadas, sin embargo desconocían la esencia de su
realeza, de su verdadera existencia. Fueron hechas para crear división de
pensamientos, para ejercer nuevas ideas y con ello matar tradiciones o
quizás avivar nuevas emociones.
Letras que corrían, melodías que
deslizan, forman parte de este universo y todo ello lo llevamos dentro. Dentro
de cada uno de nosotros, son la esperanza de sonreír, de dejar todo ir, de
conquistar mentes y con ello amar este presente. Es lo único que tenemos que es
tangible y verdadero. No lo dejes escapar como a los suspiros, atraparlo y
amalo. Ya todo está hecho en este universo y lo que ha de venir esta
dentro de ti.
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